dimecres, 22 de juny de 2011

'La casa de cristal', Simon Mawer

La casa de cristal
Simon Mawer
Tusquets Editores
1ª edición, mayo de 2011
Género: Novela
456 páginas
ISBN: 9788483833292


En 1929, los recién casados Viktor y Liesel Landauer encargan la construcción de su nuevo hogar en Checoslovaquia al arquitecto Rainer von Abt. Así asistimos a la planificación, construcción e inauguración de la Casa de Cristal o Villa Landauer, un auténtico icono de modernidad, construida completamente con acero, vidrio y hormigón y una espectacular pared de ónix que cambia de color según le da la luz del sol. Pero lo más espectacular de la casa es la habitación de cristal, un espacio de luz y tranquilidad que, paradójicamente, esconde unos cuantos secretos. Al mismo tiempo que se construye la casa y se instalan en ella, la familia Landauer aumenta con la llegada de dos hijos, Ottilie y Martín, y alguien más.

El ascenso del nazismo obliga a la familia a huir a Suiza (Viktor es judio) y más adelante a Estados Unidos. La villa es confiscada por los alemanes y se utiliza como un laboratorio para experimentos científicos nazis. Después de pasar por el domino ruso, que la convierte en un hospital de niños, pasa a ser propiedad del gobierno checoslovaco. Los gobiernos, las personas y las décadas pasan, pero la casa permanece, como metáfora de los cambios del agitado siglo XX. La Casa de Cristal (inspirada en la Villa Tugendhat de Mies Van der Rohe, situada en Brno) es la auténtica protagonista, el epicentro de la novela. A su alrededor, giran las vidas de todos los que se cobijan bajo su techo. La familia Landauer y sus sirvientes; Hana y Oskar, amigos del matrimonio; Werner Stahl, un antropólogo nazi; una pareja de fisioterapeutas soviéticos.. Así la casa sobrevive y pasa de hogar a laboratorio y de laboratorio a sala de recuperación y es testigo de infidelidades, mentiras y pasiones, entre otras situaciones.

Mawer consigue que veamos la casa, sus habitaciones, el terreno que la rodea… las pinturas y esculturas que acoge, los cambios que se van sucediendo en ella, no sucede igual con los personajes, muy planos, sobre todo los masculinos, de los que apenas tenemos siquiera una descripción física. Su estilo analítico, de una precisión quirúrgica y matemática es muy útil para que el lector conozca la casa al detalle pero no así las emociones de los personajes, que quedan en un segundo plano.

Marta Planes