dijous, 2 de juny de 2011

Gonzalo Giner estrena novela histórica sin bajarse del caballo

El autor, en la Yeguada de la Cartuja de Jerez de la Frontera

La novela narra la aventura de un niño autista que convirtió su síndrome en un don


Manel Haro. Jerez de la Frontera (Texto y fotos ©)

Cuando una fórmula funciona, no hay nada mejor como apostar a caballo ganador. Después de 150.000 ejemplares vendidos de El sanador de caballos (Temas de Hoy), el autor madrileño Gonzalo Giner vuelve a la carga con una novela histórica también inspirada en el mundo equino, aunque yéndose esta vez al otro lado de la moneda. Si en la anterior obra Giner se adentraba en la historia de un veterinario que pasaba a ser pieza fundamental en la batalla de las Navas de Tolosa, en la que los cristianos lucharon por conquistar las tierras del sur de la península Ibérica dominada por los musulmanes, con El jinete del silencio (Temas de Hoy) ha preferido centrarse en el poder curativo que tienen los caballos en las personas.

Centrada en el siglo XVI, la trama arranca con el nacimiento de Yago, un niño jerezano afectado por el síndrome de Asperger (trastorno dentro del espectro del autismo). Alejado de su madre a la fuerza, criada en la casa de un despiadado hacendado, y abandonado varias veces hasta ser acogido en la Cartuja de Jerez (en imagen, abajo), Yago sufrirá la incomprensión y el desprecio de quienes le rodean hasta que descubra que solo cuando monta a caballo es capaz de expresar lo que ha estado guardando durante años en su interior, lo que le llevará a mostrar un don especial con estos animales en un momento de la historia de España en la que el emperador Carlos V está obcecado en que la raza del caballo cartujano sea motivo de orgullo en todo el Imperio. La trama arranca en Jerez, pero se pasea por otras zonas del mundo, como el Nápoles renacentista o la Jamaica de crueles conquistadores.

"Después de El sanador de caballos me interesaba saber cómo podía ser al revés; es decir, cómo un animal podía ser generoso sin saberlo con una persona que tenía una determinada limitación", afirma Giner, quien asegura que desde el principio quería "un personaje complejo capaz de identificar cosas sensibles que a otros les parece imposible". El autor, veterinario de profesión, insinúa que la próxima aventura literaria podría acercarle a Cataluña, después de que le regalaran una colección de varios tomos sobre la historia catalana, aunque prefiere no dar pistas.

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