dimecres, 11 de maig de 2011

'El ocupante', Sarah Waters

El ocupante
Sarah Waters
Editorial Anagrama
1ª edición, 2011
Traducción de Jaime Zulaika
Género: Novela / Thriller
536 páginas
ISBN: 9788433975584


Probablemente Sarah Waters merezca tener más lectores de los que tiene. No tiene pocos, pero merecería más, al menos en España. Quizá por esa razón, Anagrama se ha volcado con su obra y saca este 2011 su última novela, El ocupante, y recupera en bolsillo El lustre de la perla y Afinidad. En El ocupante, el doctor Faraday es precisado en la mansión de los Ayres para atender a la joven sirvienta de la casa, Betty, una extrovertida niña de catorce años que parece tener dolores muy fuertes en el estómago. Aunque no es un día agradable para suplir a nadie, el apuesto doctor decide ir la Hundreds Hall, en el desolado centro de la Inglaterra de posguerra.

Para él aquel lugar no le es del todo desconocido, su madre fue una de las criadas de la casa cuando él era un niño, antes de convertirse en un honrado médico gracias a los esfuerzos paternos. Pronto descubre el doctor Faraday que la joven criada de catorce años solo está enferma de miedo, aterrada por lo que percibe en la casa. Nadie la cree, pero en Hundreds Hall los ruidos inexplicables se oyen por todas partes, las sombras fugaces y las marcas de fuego se ven en las paredes desconchadas, haciendo que los días transcurran perversamente para los inquilinos que allí pernotan…

El mundo está cambiando aceleradamente y la mansión de los Ayres no es una excepción, aquel lugar no es ni la sombra de lo que fue en su día, por todos los rincones de las habitaciones la mugre, el polvo y los desconchones en las paredes dan fe de la decadencia del lugar, así como los jardines, otrora orgullo de sus ocupantes, convertidos ahora en patatales y yermas laderas. Pero algo se resiste a cambiar, la señora Ayres sigue siendo una mujer elegante, que mantiene su dignidad rodeada de alfombras raídas y ropas viejas. Roderick, su hijo, ha vuelto tullido y lleno de complejos de la guerra, enfermo de nervios y pesadumbre. Poco a poco va vendiendo las tierras y la familia va comiéndose el capital. Caroline, la hermana mayor, es excéntrica, sospechosamente masculina, independiente y ha tenido que regresar a Hundreds Hall para ayudar a su hermano en la hacienda.

Sarah Waters realza una trama sin artificios, sin necesidad de sobrevalorar a la palabra, sin insuficiencias o pretendidas comparsas a favor del detalle. Antes de buscar el ritmo lo encuentra, primero la historia y después lo demás. Si en casi todas las anteriores novelas vigilaba el idioma, y era notable su conocimiento sobre los temas lésbicos y las relaciones “prohibidas”, en esta última no solo ha disfrutado de total libertad a la hora de recrear una perspectiva creativa distinta a las demás, sino que también se ha desabrochado con sobriedad el opresivo corsé de la trama homosexual que imperaba con mucho éxito, dicho sea de paso, en toda su obra anterior, aunque sigue estando presente de alguna u otra manera en el personaje de Caroline. Si todavía no lo han hecho, háganlo, descubran a Sarah Waters.

M. Villanova


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A F I N I D A D E S

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1 comentari:

Rusta ha dit...

Yo soy una de las que todavía no la he descubierto, pero espero hacerlo en los próximos meses (probablemente con "El lustre de la perla", aunque hace poco me han recomendado encarecidamente "El ocupante"). Parece una autora interesante, y conozco esa sensación de que un autor tendría que ser más leído porque pienso lo mismo de otros escritores.

Saludos.