dimecres, 16 de març de 2011

'Punto de fisión', la novela apocalíptica y disparatada de David Torres


"He escrito una historia de catástrofes personales, empezando por Chernobyl"

Manel Haro. Barcelona (Texto y foto ©)

A veces la realidad se vuelve macabra y caprichosa y parece querer retar a la ficción. Solo unas horas antes de la catástrofe ocurrida en Japón, el escritor madrileño David Torres presentaba en Barcelona su libro Punto de fisión, ganador del IV Premio Logroño de Novela, y aseguraba ante las dudas de un periodista que "lo de Chernobyl es la mayor catástrofe de la historia, exceptuando las guerras y, en cambio, ha pasado muy desapercibida en la literatura". Y esas palabras venían dadas porque Chernobyl es uno de los escenarios de la novela de Torres, concretamente aparece en un manuscrito donde se narra cómo el joven Sergei es obligado por la mafia ucraniana a penetrar en las zonas contaminadas para recuperar objetos de valor.

La novela, con tintes apocalípticos, narra diversas historias protagonizadas por personajes bien dispares. Además de Sergei, Punto de fisión cuenta con Leonardo Zubiri, un tipo al que tras caerle un rayo decide ponerse a escribir a pesar de que casi no ha leído nada en su vida, por lo que su primer paso será leer todo lo que encuentre en casa, como recetarios de cocina y cómics. "En la novela, los personajes intentan explicarse a sí mismos a través de la escritura", puntualizó Torres, motivo por el que en Punto de fisión también aparece un policía que escribe sonetos, otro personaje dedicado a sus memorias y hasta una chica que lleva tatuados versos amorosos en su cuerpo. Todos ellos cuentan con un problema personal (alguno, no obstante, tan cómico como un gatillazo en mitad de una relación sexual) que hace que sus mundos se vengan abajo, por lo que el autor plantea también con ironía la relatividad de los obstáculos con los que se encuentran dichos personajes.

En Punto de fisión hay una caricatura del género autobiográfico, pero también hay otros aspectos disparatados, como la aparición del PICHY (Partido Independentista Chulapo ¿Y?), un grupo terrorista que persigue la independencia de Madrid, y "que me permitía hacer una burla del casticismo y de los mitos madrileños como el chotis", explicó el autor. Torres, que fue finalista del Premio Nadal en 2003, escribe así "una historia de catástrofes personales, empezando por Chernobyl, protagonizada por seres desquiciados que llevan dentro el veneno de la literatura".

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