dimecres, 9 de març de 2011

La novela maldita de Jorge Navarro sobre la Barcelona convulsa de finales del XIX


"La Barcelona que recreo es aquella en la que el Paseo de Gracia era una vía llena de polvo en tierra de nadie"

Manel Haro. Barcelona (Texto y foto ©)

El escritor e historiador Jorge Navarro se adentra en la Barcelona pistolera y turbia de finales del XIX con su novela Las cinco muertes del barón airado (Seix Barral) donde recrea los diversos ataques anarquistas que sufrió la ciudad y sus alrededores, como el atentado en el Liceo de 1893, el intento de asesinato del capitán general de Cataluña o el crimen que ese mismo año tuvo lugar en la casa rectoral de Castelldefels.

"Aquella era una época donde se daban dos conflictos; por un lado el nacionalismo catalán estaba en su apogeo y, por otro, había una guerra de clases que dominaba la ciudad", ha explicado hoy el autor, que ha contado con la presencia del escritor de novela negra Lorenzo Silva, quien ha apuntado que en Las cinco muertes del barón airado "los guardias civiles son rústicos y los periodistas unos muertos de hambre que investigan a matones de mala muerte".

La novela gira en torno a la figura del barón de Castellfullit, que decide viajar a Madrid con el objetivo de informar sobre la situación de inestabilidad que vive Barcelona y de paso buscar apoyos para estimular un golpe de Estado que devuelva la calma a la ciudad. Pero el barón está rodeado de demasiadas personas que desean verle muerto y esa situación se mezcla en la trama con la ola de odio que recorre la ciudad y que involucrará al pintor Ramón Casas y a Augusto Codina, periodista de La Vanguardia. "La Barcelona que recreo es aquella en la que el Paseo de Gracia era tierra de nadie, una vía llena de polvo que separaba la ciudad de otros municipios independientes como el actual barrio de Gracia", ha contextualizado Navarro.

"Con esta novela, he querido rendir un homenaje a la prensa porque aportan un testigo único para entender nuestra historia", ha indicado el autor, residente en Castelldefels, municipio que tiene especial incidencia en la trama, "en una época, 1893, en la que allí solamente vivían 289 personas". Con la publicación de Las cinco muertes del barón airado, el escritor ha logrado romper un maleficio que arrastraba la novela, dado que se empezó a escribir hace veinte años, se acabó hace quince y hace diez fue de unas las apuestas de la propia editorial Seix Barral y que, sin embargo, acabó por no salir a la luz por razones externas a la obra. Dos décadas después de pensada esta historia, sale finalmente Las cinco muertes del barón airado.

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