divendres, 11 de març de 2011

Care Santos se reinventa con la Barcelona de hace un siglo en 'Habitaciones cerradas'

Care Santos, en Barcelona, entre dos figurantes que evocan la época de Habitaciones cerradas


"Decidí escribir esta novela al ver que sabemos muy poco de nuestros antepasados y porque se lo debía a un personaje tan fascinante como el Santet"

Manel Haro. Barcelona (texto y fotos ©)


Care Santos se reinventa con su última novela -la más ambiciosa, según sus palabras-, Habitaciones cerradas, con la que se adentra en la historia de una saga familiar de tres generaciones llena de secretos jamás desvelados y que ofrecen un vivo retrato de la Barcelona de finales del siglo XIX y principios del XX. La novela arranca cuando Violeta Lax, que lleva una vida tranquila en Chicago con su marido e hijos, recibe una extraña carta desde Italia que hará que regrese al antiguo palacete de Paseo de Gracia, en Barcelona, donde habitaron sus antepasados para averiguar quién fue realmente su abuelo, un importante pintor novecentista; qué ocurrió con su abuela, de quien dicen huyó a América; y, en definitiva, quiénes fueron en realidad los Lax.

El misterio crece cuando en dicho palacete, al derribar un muro ciego, aparece una habitación cerrada a cal y canto, en cuyo interior hay muerta una mujer desde hace ya demasiados años con un anillo al cuello donde hay grabado el nombre de Francesc Canals Ambrós, conocido popularmente como el Santet. "Decidí escribir esta novela cuando me paré a pensar lo poco que sabemos nosotros mismos sobre nuestros antepasados y además desde hacía tiempo le debía una novela a un personaje tan fascinante como el Santet, a quien todavía hoy muchas personas que recurren para pedir ayuda", explicó la autora en la presentación en Barcelona.

La autora, al lado de la tumba del Santet, en el cementerio de Poblenou

Del Santet, que murió en 1899 tras una enfermedad, se dijo que era capaz de prever la muerte de sus amigos y compañeros con solo mirarles a los ojos y, de hecho, hay la creencia de que él mismo avisó de que, tarde o temprano, los grandes almacenes El Siglo de las Ramblas, donde él trabajaba y que daba empleo a más de mil personas en el primer cuarto del siglo XX, serían pasto de las llamas, como así fue. Con este personaje histórico, Care Santos aprovecha también para introducirse en las mesas de la alta sociedad barcelonesa donde antiguamente se practicaba el espiritismo con le objetivo de contactar con los muertos. "Los espiritistas de entonces eran gente muy seria y avanzada, que pedían progresos para la sociedad, como el voto para la mujer, entre otros aspectos", puntualizó Santos.

La autora, que ha reconocido que deshechó la novela tres veces antes de escribir la versión definitiva, asegura que nada va a cambiar en su forma de escribir, que solo apostará por temas que a ella le interesen y que jamás trabajará por encargo dado que "hay que ser honestos con el lector porque cuando una escribe algo que no le convence, siempre se acaba notando y eso supone una pérdida de tiempo tanto para los autores como para los lectores". Habitaciones cerradas aparece también publicada en catalán (Habitacions tancades), ambas ediciones en Planeta.

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2 comentaris:

Anònim ha dit...

Fantàstic descripció! Felicitats

Anònim ha dit...

M'ha encantat, la veritat. M'han fascinat les dones Lax. El viatge emocional que fa la Violeta, la protagonista, per conèixer la història oculta de la seva família i la seva pròpia, en una recerca de la pròpia identitat, és molt interessant. És una novel·la molt emotiva i amb moltes lectures diferents. M'han fascinat les habitacions tancades que l'escriptora va obrint lentament davant nostre. Molt recomenable.
Alicia