dissabte, 22 de gener de 2011

'David Ogilvy, el Rey de Madison Avenue ', Kenneth Roman

David Ogilvy, el Rey de Madison Avenue
Kenneth Roman
Ediciones Gestión 2000
1ª edición, 2010
Traducción de Alejandro Ginés
Género: Televisión / No ficción / Biografía
356 páginas
ISBN: 9788498750638


Mad Men es una serie producida por la AMC norteamericana que actualmente emite su cuarta temporada en España a través de Canal+. El argumento se basa en el día a día de una agencia de publicidad situada en Madison Avenue, una de las vías más importantes de Manhattan. Los hechos se desarrollan en una sociedad que vive bajo el clima político de John F. Kennedy, la guerra de Vietnam y el despertar del mundo hippy con sus ideales de libertad. La nación norteamericana florece por encima del mundo con una tecnología y un nivel más elevado que los demás países del globo, debido a que se han deshecho de los prejuicios conservadores de la posguerra y a que empiezan a vislumbrar nuevas formas de comunicación, tales como la televisión o los anuncios de prensa con fotografías.

La figura protagonista de esta agencia es Don Draper, un publicista creado a sí mismo, con un pasado oscuro, que gracias a su inteligencia para desarrollar campañas publicitarias de gran originalidad y eficacia, consigue atraer a las empresas más importantes del mundo. Este personaje de ficción no fue creado de la nada, sino que está inspirado en un publicitario real que entre las décadas 50 y 70 llevó a cabo su labor creativa con tal éxito que revolucionó el mundo de los anuncios. David Ogilvy es el verdadero protagonista de este libro (que cuenta con prólogo de uno de los nombres fuertes de la publicidad en España, Lluís Bassat), donde se explica cómo pasó de ser un humilde vendedor puerta a puerta al gran gurú del sector publicitario.

Ogilvy, como todo gran genio, tenía sus excentricidades: para vender unas camisas británicas creó a un hombre con un parche en un ojo como imagen de referencia y rechazó hacer la publicidad de la primera fotocopiadora Xerox porque no le gustaba y sugirió a su rival para la campaña, el cual aprovechó para ganar millones de dólares, mientras el rey de Madison Avenue tan sólo comentó “Podrían haberme pasado una comisión”. Otro ejemplo es cuando era vendedor de cocinas, cómo tenía gran experiencia cómo chef, antes de llamar a la entrada principal de los restaurantes buscaba a las cocineras por las puertas traseras convencido de que ellas eran las que al fin y al cabo decidirían si se hacía la compra de su producto.

En resumen, su gran mérito fue conseguir que una agencia creada para vender los productos británicos en EUA, con poco presupuesto, acabara siendo la referencia de todas las grandes cuentas americanas en un mercado tan cerrado como era entonces aquel. En el libro se encuentran anécdotas y genialidades de Ogilvy; por esto, ya vale la pena leerlo. La parte menos interesante es en la que habla de las fusiones, adquisiciones o ventas de empresas, dado que contienen demasiados nombres imposibles de recordar, aunque es de suponer que los especialistas del sector tendrán ahí un motivo más para interesarse por este volumen.

Xavier Borrell