divendres, 17 de desembre de 2010

¡Las mejores obras del 2010 según vuestras votaciones!

Autor revelación del 2010




1. Daniel Glattauer, por Contra el viento del norte y Cada siete olas (Alfaguara) / Contra el vent del nord i Cada set onades (La Campana)

2. John Verdon, por Sé lo que estás pensando (Roca Editorial) / Sé el que estàs pensant (Proa)

3. Philip Hoare, por Leviatán o la ballena (Ático de los Libros)


Autora revelación del 2010




1. Cristina López Barrio, por La casa de los amores imposibles (Plaza & Janés)

2. Katherine Pancol, por Los ojos amarillos de los cocodrilos / Els ulls grocs dels cocodrils (La Esfera de los Libros y Labutxaca)

3. Coia Valls, por La princesa de jade (Columna/Suma de Letras)



Mejor novela en castellano del 2010



1.Todo es silencio, de Manuel Rivas (Alfaguara)

2. La luz es más antigua que el amor, de Ricardo Menéndez Salmón (Seix Barral)

3. Inés y la alegría, de Almudena Grandes (Tusquets)



Mejor novela en catalán del 2010



1. Maletes perdudes, Jordi Puntí (Empúries y traducida al castellano en Salamandra)

2. Una vida en joc, de Albert Salvadó (Columna y traducida al castellano en Roca Editorial)

3. La princesa de jade, de Coia Valls (Columna y traducida al castellano en Suma de Letras)


Mejor novela extranjera traducida del 2010



1. La cena / El sopar, de Herman Koch (Salamandra en castellano con traducción de Marta Arguilé Bernal y Amsterdam en catalán con traducción de Maria Rosich)

2. ¡Vivir!, de Yu Hua (Seix Barral, con traducción de
Anne-Hélène Suárez)

3. Cada siete olas / Cada set onades, de Daniel Glattauer (Alfaguara en castellano con trad. de Macarena González y La Campana en catalán con trad. de Carme Gala)



Mejor libro de poesía del 2010



1. Los adolescentes furtivos, de Toni Quero (Cap Bear Ed.)

2. No era lluny ni difícil, de Joan Margarit (Proa)

3. Piedras al agua, de Antonio Cabrera (Tusquets)



Mejor libro de no ficción del 2010



1. Leviatán o la ballena, de Philip Hoare (Ático de los Libros, trad. de Joan Eloi Roca)

2. El viaje del poder a la mente, de Eduardo Punset (Destino)

3. De la alpargata al seiscientos, de Juan Eslava Galán (Planeta)



Mejor obra infantil-juvenil del 2010



1. Los dragones de hierro, de Martín Piñol (Alfaguara)

2. Los juegos del hambre: Sinsajo, de Suzanne Collins (Molino, trad. de Pilar Ramírez Tello
) / L'ocell de la revolta (Estrella Polar, trad. de Armand Carabén)

3. Cuentos de Bereth II: La maldición de las musas, de Javier Ruescas (Versátil)



Categoría estrella: Mejor novela negra del 2010




1. Sé lo que estás pensando / Sé el que estàs pensant, de John Verdon (Roca Ed. y Proa)

2. En el umbral de la muerte, de Eduard Pascual (Roca Editorial)

3. Trilogía berlinesa, de Philip Kerr (RBA)

4 comentaris:

pramireztello ha dit...

¡Estupendo concurso! Me parece fantástico que se incluyan los nombres de algunos traductores, pero juro por Snoopy que, sin ir más lejos, Suzanne Collins no escribe ni en castellano ni en catalán ;-) ¿Los ponemos todos?

Muchas gracias,

Pilar

Llegir en cas d'incendi ha dit...

Pilar, intentamos ser muy cuidadosos con mencionar a los traductores pero a veces se nos pasa alguno. De todos modos, debo confesarte que muchas editoriales nos lo ponen difícil, porque no tenemos todos los libros que han sido elegidos y en las webs de las editoriales NO constan los traductores (como es el caso de las ediciones en catalán y castellano del libro de Collins). ¿Qué les costará incluirlos? Gracias por ayudarnos a mejorar. Un abrazo.

pramireztello ha dit...

Muchas gracias por el intento. Sí, es difícil que hagan constar el nombre de los traductores, tienes razón. Por si os sirve de ayuda, en la página web de la Biblioteca Nacional sí suelen aparecer, aunque a veces no está muy actualizada. Antes también se podían consultar en la del ISBN, pero acabo de ver que han dejado de añadir libros desde septiembre y hasta nuevo aviso.
Otro abrazo para ti.

Eva ha dit...

Es cierto que los nombres de los traductores suelen quedar en el olvido. Hace poco, en un curso de traducción en el que me inscribí, debatimos sobre ello y llegamos a la conclusión de que hay que admitir que nuestro trabajo siempre es necesario, pero quedará en un segundo plano.
A mí personalmente no me molesta, porque lo considero una vocación bonita y merece la pena.
Saludos.