dilluns, 20 de desembre de 2010

Entrevista con Chris Cleave, autor de 'Con el corazón en la mano'


El autor británico Chris Cleave acaba de publicar Con el corazón en la mano (Maeva en castellano y Amsterdam en catalán), una novela centrada en la lucha de una mujer africana que, tras sufrir la desgraciada pérdida de su familia en una guerra no reconocida, decide marcharse a Londres para encontrarse con quienes, años atrás le ayudaron en Nigeria. Cleave, que puede presumir del interés de Nicole Kidman en producir la adaptación cinematográfica, nos recibe en un restaurante del barrio barcelonés del Born con una amabilidad aparentemente sincera y antes de empezar, ya nos conculta si nosotros también le preguntaremos si conoce a la reina de Inglaterra, algo que parece interesar a los periodistas estadounidenses.

"Conocí a un hombre que fue torturado de manera bestial y lo contaba como si fuera un chiste"

Xavier Borrell. Barcelona / Foto: Félix O.P.

¿Cómo se mete un hombre blanco con una vida acomodada en Londres en la mente de una niña nigeriana que ha sufrido una guerra?

El sólo hecho de vivir en Londres ya te hace estar en contacto con una gran multitud de comunidades en barrios como Brixton, Tottenham, Nothing Hill o Stockwell; aprendes su lenguaje y sus costumbres con sólo bajar a la calle. Por otro lado, mi prima está casada con un hombre nigeriano que me ha explicado muchas cosas. Y por último con miles de entrevistas a refugiados que se pueden descargar de la página Web de la ONU, muy enriquecedoras en este sentido.

¿Cuál es su principal intención con las novelas, entretener o denunciar?

Sobre todo entretener, sin duda. Tenemos mucha suerte en el mundo civilizado de poder vivir como lo hacemos y debemos ser felices por ello. Pero la intención de la novela es denunciar unos hechos a base de entretener a la gente, no debemos tener miedo a esa palabra, a la gente se la engancha mucho con el entretenimiento.

Investigando y entrevistando a refugiados seguro que dio con historias para otras novelas...

Por supuesto que tengo material para diez libros, el problema es dónde parar. Escribir un libro es como cursar una carrera universitaria distinta cada vez, al menos son tres años entre investigar y escribir un libro. El proceso de escribir una novela te vuelve un poco loco porque te metes mucho dentro, ahí es donde te das cuenta de que has de parar.

En este libro en particular el lector occidental recibe mucha información sobre la vida en África y los refugiados, que es difícil olvidar. ¿No teme que esta información le coma demasiado terreno al entretenimiento?

No, porque sobre todo quiero demostrar que los refugiados que van al Reino Unido no van de vacaciones, que tienen un drama que explicar, su horror es muy superior a nada de lo que podamos imaginar. El libro está compuesto de dos historias, una doméstica y una horrorosa, esa es la intención, insertar en una trama común unos flashes que te bajan la moral al comparar la vida de los refugiados con la nuestra.

Parece que usted quiera dar a entender que pese a todos los problemas, los refugiados y pobres de África nunca pierden el sentido del humor.

Sí, conocí a un hombre que había sido torturado de manera bestial y lo contaba todo con un gran sentido del humor, como si fuera un chiste, entonces me di cuenta de que la vida de esta gente depende de que te creas su historia y para ello utilizan técnicas de novelistas, explicando sus historias con gran sentido del humor o como si fuera una película de terror.

Nicole Kidman ha comprado los derechos para la producción de la película. ¿Está en contacto con usted? ¿Qué espera ver de su novela en la gran pantalla?

Estoy entusiasmado con el hecho de que se haga la película, ya he leído el guión que ha hecho Shawn Slovo y es mucho más directo, se centra en el problema moral de la pregunta "¿dejarías que te cortaran un dedo para salvar a alguien?". Se trata de que se vea que en el mundo la gente no tiene la vida tan buena que tenemos nosotros. Por eso es bueno que una estrella como Nicole Kidman encabece el proyecto.

¿Cómo lleva el hecho de haber vendido un millón de libros, la gente le para por la calle? ¿Le compromete para sus próximos proyectos?

Lo bueno de ser escritor y vender tantos libros es que hay un relativo anonimato, puedes ir por la calle y nadie te reconoce. El problema es que he escrito libros de tema social y ahora estoy muy comprometido, yo no tenía intención de escribir un best seller. El tema que ahora me cuestiono es si seré capaz de hacer lo que me plazca sin escuchar presiones para que haga una cosa determinada.

¿Entonces cual es su próximo proyecto?

Estoy preparando un libro sobre los atletas que durante las tres semanas que duran unos Juegos Olímpicos son personas mundialmente conocidas y, por el contrario, cuando finalizan tienen que volver a sus vidas anónimas y a sus entrenamientos modestos. Creo que será muy adecuado publicarlo coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (sonríe).

Lee aquí nuestra reseña de la novela



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