dimarts, 30 de novembre de 2010

'Perro come perro', Edward Bunker

Perro come perro
Edward Bunker
Traducción de Zulema Couso
Sajalín Editores
1ª edición, octubre de 2010
Género: Novela
341 páginas
ISBN: 9788493805111

Este Perro come perro resulta más feroz que el de AC/DC, el de Warrant o los mismísimos Dog Eat Dog de Nueva Jersey. Edward Bunker (1933-2005) fue más duro que todos ellos juntos. Ahora, por primera vez, y tras el sorprendente éxito de No hay bestia feroz y Stark, Sajalín editores publica en castellano esta trepidante y amenazadora novela llena de perdedores al más puro estilo cine negro, pero también llena de luchadores que intentan sobrevivir en la jungla de asfalto. Bunker sabe de lo que habla.

El relato recuerda mucho a Atraco perfecto del maestro Kubrick. Al fin y al cabo, es eso lo que nos cuenta Bunker: un atraco, perpetrado por el propio Troy y sus compinches Gerald McCain, alias “Mad Dog” y Charles “Diesel” Carson, dos exconvictos como él, que crecieron en hogares de acogida y reformatorios para menores. Los tres buscan el golpe perfecto que los aleje de una vez por todas de su mísera vida, aunque las cosas nunca salen como uno quiere.

Lo de Bunker no parece ficción, ya que se limita a explicar lo que ocurre en las peores zonas de Los Ángeles, aquello que no podemos ver: drogas, prostitución, robos, asesinatos... Lo peor de cada ciudad está representado en Los Ángeles. Su pulso es firme, no tiembla a la hora de recrearse en las atrocidades que pueden llegar a cometerse en el trascurso de una noche. Troy es duro, la vida le hizo así, por mucho que sus sentimientos se muestren encontrados a la hora de acabar con la vida de un hombre. En la selva siempre gana el más feroz, y él sabe que lo es. La portada con ese amenazador perro es un buen ejemplo de lo que digo: ni siquiera aparece ladrando o mostrándonos sus fauces, sino que simplemente se planta ahí, sabiendo que su sola presencia ya intimida.

Bunker, recordado como el Sr. Blue por su participación en la película de Quentin Tarantino Reservoir Dogs, fue escritor, guionista y obviamente, actor ocasional. Con diecisiete años se convirtió en el preso más joven de la cárcel de San Quintín. Pasó dieciocho años entrando y saliendo de prisión, siempre por condenas de robo a mano armada, tráfico de drogas o falsificación de cheques. Fue en esos periodos en los que Bunker se convirtió en un voraz lector y cuando comenzó a escribir (incluso se dice que llegó a vender su propia sangre para poder pagar los gastos de envío de los manuscritos a las editoriales o revistas).

Perro come perro es una excelente novela (¿autobiográfica?) que rezuma violencia, para nada gratuita, y que retrata los bajos fondos de una de las ciudades más glamurosas del planeta. Y aun no pareciéndolo, pone el dedo en la llaga en muchas cuestiones, como cuando pone en duda el sistema carcelario americano, así como el posicionamiento de la policía en cuestiones de asalto a mano armada y el trato dispensado a malechores y gentes de mal vivir.

Salva G.



_______________________________________________________

A F I N I D A D E S

(Si te interesa este libro, quizá te interesen estos otros)



(Clicka sobre las portadas para leer más)