dimarts, 2 de novembre de 2010

'Los olivos de Belchite / Les oliveres de Belchite', Elena Moya

Los olivos de Belchite / Les oliveres de Belchite
Elena Moya
Editorial Suma de Letras (cast. y cat.)
1ª edición, octubre de 2010
Género: Novela
435 páginas
ISBN: 9788483651988 (cast.)
ISBN: 9788483651889 (cat.)


Pocas veces tendremos un caso tan claro de cómo las editoriales nos dan gato por liebre. Suma de Letras nos presenta este libro como una novela basada en los trágicos episodios de la Guerra Civil en Belchite, una historia de supervivencia "de tres mujeres que se enfrentaron al franquismo y a sus vestigios en la actualidad" (según dicta la contraportada). Pero uno lee la novela y se da cuenta de que Belchite aparece como podría aparecer cualquier otro rincón de España; que la Guerra Civil no es más que un lejano telón de fondo para decir que la madre y la abuela de la protagonista sufrieron las consecuencias del conflicto pero sin demasiado dramatismo; y que, en definitiva, es una novela que ni de lejos se corresponde con el texto de la contraportada en ningún sentido.

El argumento. Siglo XXI: María está a punto de casarse con el hijo de un empresario dedicado al negocio del cava. El futuro marido es uno de esos seguidores del Opus Dei que usan cilicio para evitar tener relaciones sexuales antes de llegar al matrimonio. María arde en deseos de acostarse con él porque ya tiene veintitantos largos y todavía es virgen, pero cuando se marcha a Londres para abrir un almacén de distribución de cavas descubre que la chica que gestiona la venta del local le produce algo más que amistad (¡sorpresa!). Por otro lado, la madre y la abuela de María viven en Belchite en una casa alejada del pueblo viejo, por lo que en realidad las bombas de la Guerra Civil no les afectaron. Pero el abuelo desapareció en aquellos años y ahí parece ser que radica el (brevísimo) misterio.

El marco temporal de la novela es la actualidad, no los años 30: ni hay flashbacks ni recreaciones de la guerra ni nada por el estilo. Los olivos de Belchite gira en torno a la confusión que siente María, que está a punto de casarse, pero no está muy segura de casi nada. Sin embargo, tenemos afirmaciones surrealistas como que las familias españolas no hablan de la Guerra Civil porque es "tabú" o porque "tienen miedo a las represalias" (sí, así es, como si nuestros padres y abuelos jamás se hubiesen desvivido por hablarnos de lo que sufrieron o como si viviésemos en un país donde no tenemos la Guerra Civil hasta en la sopa). Y eso por no mencionar otras extrañas ocurrencias de la autora, como que María trabaje para Banca Catalana, a pesar de que hace diez años que no existe.

Pero hay más. La autora se empeña durante toda la novela en que sus personajes se quejen de forma incansable del trato que reciben los catalanes por parte del resto de los españoles; que si el boicot de los productos catalanes, que si ahora uno se siente insultado porque un madrileño dice "cortijo" en lugar de "masía"... incluso nombra el Estatut, el Constitucional y los toros. En fin, toda una parafernalia que no viene a cuento pero que, en el caso hipótetico de que esta novela tenga éxito en España, habrá que tocar madera para que nadie saque conclusiones equivocadas. Pero esto no sería lo más preocupante, ya que si añadimos que la novela se publicó primero en inglés en Gran Bretaña, entonces hay que sumar que esta novela ofrece una imagen provinciana y exagerada de los españoles en general y los catalanes en particular. ¿Pero qué necesidad tenía la autora de perderse por estos caminos?

Dice Paul Preston en la contraportada que Los olivos de Belchite "es un milagro" (así, sin reparos). Y añade que "no sólo esgrime cómo la Guerra Civil destrozó miles de vidas y amores, sino que también trasluce cómo las consecuencias del conflicto todavía están muy presentes hoy. De una manera íntima, la novela ilustra las limitaciones que una democracia tan corta impone en la vida de todos los españoles". Créanme, parece que Preston esté hablando de otra novela. En fin, léanla si les apetece. Yo me he quedado perplejo: esta novela no tiene ni pies ni cabeza.

Manel Haro




1 comentari:

Señorita Griffin ha dit...

por fin leo una critica real y acertada de este libro... nos han vendido una novelita rosa como historica. Que Elena Moya escriba en el The Guardian me da igual, este libro es predecible desde la primeras páginas y está cargadito de tópicos.