dijous, 23 de setembre de 2010

'Los adolescentes furtivos', Toni Quero

Los adolescentes furtivos
Toni Quero
Cap Béar Éditions (edición bilingüe francés/castellano)
1ª edición, febrero de 2010
Género: Poesía
134 páginas
ISBN:9782350660882


Leo poesía menos veces de las que debería, pero de tanto en tanto cae algún poemario. Estos días he recuperado de mi biblioteca Los adolescentes furtivos, del sabadellense Toni Quero. En ralidad, lo leí hace unos meses y entonces pensé que era bueno, pero el ritmo acelerado del día a día hizo que retrasara la reseña demasiado tiempo. Sin embargo, ahora que lo he recuperado, me he dado cuenta de que estaba equivocado: Los adolescentes furtivos no es un poemario bueno, sino más bien un poemario extraordinario. El matiz es importante, porque los versos extraordinarios se acaban necesitando con el tiempo.

Los adolescentes furtivos arranca con una crónica poética de la noche. Quero dibuja las calles y configura imágenes urbanas, nocturnas, ocultas, privadas y, sobre todo, furtivas en las que predominan los "cuerpos deseantes", los "cadáveres de enamorados" e incluso "los maestros de esgrima [que] se baten en duelo" (¿puede haber una metáfora más precisa y bella para imaginarnos a esos parroquianos de bar intercambiando navajazos en la puerta de local?). La poesía urbana de Quero tiene el don de la universalidad, puesto que las calles podrían ser las de Tokyo, Sabadell, Oporto, Venecia o las cercanas al Central Park, como se mencionan en los versos. Pero es imposible no pensar en aquellas noches de Montmartre o incluso en nuestro Raval de Barcelona. Cada lector podrá poner su espacio imaginado (muy acertadamente, el autor coloca el nombre de la ciudad en la que piensa al final del poema, entre paréntesis, para que no distraiga al lector).

Resulta sorprendente que este joven autor (1978) demuestre tanta soltura con su primer poemario (sobre todo teniendo en cuenta que se llevó el Premio Internacional de Literatura Antonio Machado 2009 y que el libro se presenta con un prólogo de Pere Gimferrer). Lo cierto es que a medida que uno se adentra en los versos de Quero, es fácil sentirse cada vez más integrado en ellos y atrapado por esas imágenes metafóricas pero exactas de las escenas furtivas.

Basta leer unos versos para entender la esencia de Los adolescentes furtivos, donde reverberan "escenas de una comedia bufa, / de asientos traseros / y portales desvencijados, / donde fallecemos". En estos poemas abundan las calles y el deseo incontenido: y entre estas dos esferas se sitúan, expectantes, por la noche los adolescentes furtivos.

"Allí fue todo,
en las angostas calles
donde los siglos mueren
y se estremecen los telares,
nos habitamos mutuamente".

Toni Quero se revela como una voz que hay que tener en cuenta y no cabe duda que si sigue en su empeño, dará que hablar. Porque eso es lo que pasa con los versos extraordinarios: que, a diferencia de los simplemente buenos, son necesarios y con el tiempo hay que regresar a ellos.

Manel Haro