dimecres, 28 de juliol de 2010

'Pornotopía: arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría', Beatriz Preciado

Pornotopía: arquitectura y sexualidad en Playboy durante la guerra fría
Beatriz Preciado
Editorial Anagrama
1ª edición, 2010
Género: Sociología
236 páginas
ISBN: 9788433963123


En 1953 Hugh Hefner (Chicago, 1926) puso en el mercado la revista Playboy con unas fotografías de Marilyn Monroe desnuda, cuando aun era una principiante en el mundo del Star System. El éxito fue total, se vendieron 54.000 ejemplares en todo Estados Unidos, dando origen al fenómeno Playboy y a una nueva forma de vivir para millones de hombres americanos heterosexuales.

A simple vista, el que no conozca la historia de esta publicación detalladamente, pensará que la revista del conejito tan sólo es útil para que las fotografías eróticas activen la imaginación sexual de sus lectores, y que van acompañadas de unos artículos intrascendentes, pero no es así. Hefner dominaba la técnica de los medios escritos gracias a sus participaciones en anteriores revistas, por lo que decidió utilizar la suya para crear una nueva ola de hombres que pudieran vivir su personalidad lejos de los parámetros clásicos del hombre americano de posguerra, por medio de reportajes de calidad, así como artículos de tendencias que ensalzaban al hombre soltero promiscuo y heterosexual denominado precisamente "Playboy".

El padre de este imperio defendía un modo de vida contrario a salir en familia para buscar la diversión, a modo de cacerías, fiestas o jornadas campestres, junto a una esposa fiel y a muchos hijos alrededor. Éste consistía básicamente en una introspección hacia la vivienda de uno mismo, idealmente formada por un ático similar al proyecto de Playboy diseñado para la revista en los años 60, creado como un palacio del amor libre donde el hombre puediese fijarse en la mujer que quisiera para llevarla allí y, como si fuese un harén, disfrutar de un espacio con piscinas y decoración tropical, donde todo el mundo viese a todo el mundo y fuese abierto en sus relaciones.

El hecho de que la revista hablara de temas paralelos al sexo como el jazz, el mobiliario más in, la cultura o que hiciera entrevistas a personajes tan prominentemente modernos como Andy Warhol, Jack Kerouac, James Baldwin o Franck Lloyd Wright, fue determinante para que todo el mundo que la rodeaba respirara erotismo por los poros, creando entre sus lectores (llegó a una tirada de 6 millones) una pornotopía liberal como ningún medio en la época. Es por ello que la arquitectura moderna sufrió la influencia del mundo Playboy, gracias a los reportajes que se ofrecían en sus paginas hablando de camas redondas giratorias, de las fotografías de Hefner trabajando en batín en ella con una multitud de mandos para controlar el inmueble, o posteriormente gracias a la apertura de la mansión Playboy, desde donde se ofrecía un espectáculo de conejitas a todos los televidentes americanos.

Todo esto y más se encuentra en este fenomenal libro, finalista del Premio Herralde de Ensayo, de la filósofa Beatriz Preciado, que no tan sólo ha hecho un profundo trabajo de investigación, sino que ha conseguido una síntesis e interpretación sobresalientes de lo que significó Hugh Hefner y su mundo en una nueva era salida de un mundo de represiones.

Xavier Borrell