diumenge, 8 de novembre de 2009

'El Patriota de Dios', Ian West

El Patriota de Dios
(The Lord's Patriot)
Ian West
Editorial: La Factoría de Ideas
1ª edición, 2009
Género: Thriller
320 páginas
ISBN: 978-84-9800-442-7

Año 2012, el primer presidente negro de los Estados Unidos afronta las nuevas elecciones con poca confianza, después de una mala legislatura. Para colmo, el terrorismo islámico vuelve a apuntar a América y una serie de asesinatos empiezan a sucederse en el Capitolio, uno de los lugares más controlados del planeta. La agente Alexandra Kolbe tiene el objetivo de descubrir y detener al asesino, pero su vida se ve amenazada por los intereses de la Casa Blanca: si los crímenes salen a la luz, la reelección del presidente podría correr serio peligro.

La promoción de la novela viene con palabras como ‹‹censura›› y ‹‹pseudónimo››. Ian West no existe, es el nombre que ha elegido un supuesto agente de la policía del Capitolio para vender una novela que ha sido censurada en Estados Unidos. Aceptemos que esto es realmente así, que la novela ha sido perseguida en su país. ¿Es para tanto? Lo que no cabe duda es que El Patriota de Dios es una novela muy arriesgada por lo que relata. Ya no sólo porque ponga en tela de juicio la seguridad del Capitolio y el autor se dedique a jugar con temas tan peliagudos como el terrorismo, sino por lo que envuelve a uno de los personajes centrales de la novela: el presidente de los Estados Unidos. No hay que ser muy hábil para darse cuenta de que, a pesar de que en ningún momento lo nombre, estamos hablando del trasunto de Barack Obama.

A pesar de que el autor que se esconde detrás de Ian West se ampare en la ficción (esta obra no es otra cosa), el riesgo es innegable porque anticipa una mala legislatura del primer presidente negro, se adelanta a una futura invasión de Irán, a la continuación del terrorismo y a otros temas que no desvelaré. Pero además, la trama se sitúa en 2012, lo que permite al lector imaginar que en un futuro algo así podrá pasar. ¿Qué ocurrirá con esta novela cuando llegue ese año? ¿Morirá la obra como tal? ¿Ha escrito conscientemente Ian West una novela con fecha de caducidad?

Y podríamos seguir hablando de riesgo, porque todas las tramas que se centran en edificios oficiales implican que el lector pondrá en tela de juicio la verosimilitud del relato. ¿Puede ocurrir esto en el Capitolio? ¿Realmente puede haber un asesino suelto por uno de los lugares más vigilados del planeta? Si el lector es demasiado exigente con estos detalles, seguramente no disfrutará de la novela y se perderá una intrigante obra de ficción.

El Patriota de Dios es una trama acelerada, que no deja respirar al lector. Tiene un excelente inicio y un buen nudo argumental. Flojea, sin embargo, el desenlace, que puede resultar demasiado rocambolesco y llevado al extremo, pero así lo ha querido Ian West: ha llevado el riesgo hasta la última página y asume las consecuencias.

Manel Haro