dissabte, 21 de novembre de 2009

'El eco de tu piel', Antonio Solano Gallego

El eco de tu piel
Antonio Solano Gallego
Editorial: Grupo Difusión
1ª edición, 2009
Género: Poesía

119 páginas
ISBN: 978-84-926561-8-9

Una de las características de la poesía es que posee la virtud y la suerte de ser ella misma una “locomotora” de viajes imprevistos y sin destinos concretos. Cada cual puede partir con los versos a donde quiera y como merezca su condición de “pasajero”. Antonio Solano Gallego nos trae en un mismo libro dos antologías distintas en cuanto a la estructura poética en sí, pero similares en el fondo, dos poemarios recogidos en un mismo título: El eco de tu piel.

Como bien refleja el autor en su introducción, es un libro que contiene fundamentalmente poemas de amor. En una primera parte, que ha sido titulada como Diecisiete Sonetos Desatados, nos presenta una poesía medida, como lo requiere el soneto, donde se abraza a un amor en evolución, fraternal y descompuesta en algunos sonetos, quizás debido a las prisas. Es un lenguaje sencillo, directo pero sobrio, la musicalidad de los versos es justo la que debe ser, sin muchos miramientos más allá de la medida.

En una segunda parte, titulada Poemas del Amor en Tránsito, la versificación corre libre por los poemas, en este caso, aunque también predomina el amor como mayor argumento de los mismos, podría decir, a mi entender, que existe un cierto desordenamiento en ellos. Algunas veces, ese viaje imprevisto del que hablaba, descarrila antes de tiempo. Objetivamente pienso que sobran algunos poemas que le dan un toque demasiado “familiar” a la obra, haciendo que la misma pierda calidad.

Para Antonio Solano Gallego (1962) es su primer libro publicado de poesía. Un libro denso y bonito. Esperaremos a sus próximas publicaciones.

Un “epílogo” para reflexionar: Echo de menos un libro de poemas donde no prime la cantidad a la calidad. Últimamente se están editando numerosos poemarios, donde se cuelan demasiadas poesías en un mismo libro. No quiero decir que esto esté mal, o sea algo de lo que el lector no pueda aprovecharse, pero, es una opinión personal, pienso que no se debe rellenar por rellenar una obra poética. Veinte o treinta o cuarenta páginas de seiscientos versos pueden a veces reconfortar más que doscientas páginas de tres mil versos. No le hace ningún favor al poeta ni a la calidad editorial.

M. Villanova

5 comentaris:

Luis Vea García ha dit...

Absolutamente de acuerdo en esa confusión entre calidad y cantidad. Muy a menudo se imponen los criterios editoriales sobre los criterios literarios, lo que a la postre es un clamoroso error.

Antonio Clavijo ha dit...

También estoy totalemente de acuerdo. No le hace ningún bien al lector de poesía, porque al final siempre volvemos a los clásicos, y en cierta manera eso no es del todo bueno, porque la poesía se estanca, más aún de lo que estál. Los criterios editoriales de las editoriales que editan poesía no debe infectarse de esas fábricas de sacar libros.

Anònim ha dit...

Totalmente de acuerdo. Sonia Valladares (Sevilla)

Anònim ha dit...

YA NO SE HACE POESÍA DE VERDAD COMO LA DE ANTES

Anònim ha dit...

La de antes era una poesía estupenda pero no caigamos en menospreciar a los poetas actuales, ya que un dia pueden llegar a ser clásicos! Ahora disfrutemos èstas de Antonio Solano y esperemos a sus próximas publicaciones.