dilluns, 12 d’octubre de 2009

'Los pináculos del cielo', Kendall Maison

Los pináculos del cielo
Kendall Maison
Editorial Vía Magna
1ª edición, 2009
Género: Thriller
384 páginas
ISBN: 9788492688548

Esta novela de aventuras es el resultado de una mezcla heterogénea entre obra histórica y thriller puro, muy en la línea de famosas novelas que todos tenemos en mente, con una base arqueológica, esotérica y religiosa que pretende adentrarnos en los entresijos de dos culturas seculares a lo largo de la Historia.

La trama arranca con fuerza. El asesinato de un arqueólogo en la costa del actual Irán, antigua Persia, parece estar relacionado con la misteriosa orden de Amón, sacerdotes del Antiguo Egipto que fueron perseguidos por Justiniano, emperador de la Roma de Oriente, allá por el siglo VI d.C. El Vaticano contrata los servicios de Axel Craxell, antiguo traficante de arte, y su esposa Krastina Iganov, para aclarar estos hechos aparentemente fortuitos.

A partir de entonces los protagonistas, acompañados por un anticuario austriaco, que supuestamente es descendiente de los famosos sacerdotes de Amón, y un joven egipcio, se deberán enfrentar a un sinfín de aventuras con el propósito de encontrar lo escondido por el faraón Kemohankamon y su sumo sacerdote en su éxodo a través del desierto, huyendo de las huestes de Justiniano, hasta refugiarse en la antigua Persia: los libros de Amón y Seth.

Su particular viaje les llevará por tierras egipcias, sudanesas y persas, persiguiendo quizás un sueño inalcanzable. En su periplo se encontrarán con otro equipo enviado por el Vaticano, comandado por monseñor Balatti, mano derecha del Papa recién nombrado, y un grupo de guardias suizos enviados con una única misión: llegar antes que nadie para encontrar esos libros, al precio que haga falta, vidas humanas incluidas.

Esta novela sigue con la estructura y los personajes creados por el autor en la primera novela de esta saga, titulada El laberinto prohibido. En ambas obras nos encontramos con una parte histórica, contada en sucesivos flashbacks que pretenden adentrar al lector en la historia del Antiguo Egipto, para entroncar después con la verdadera historia, el thriller de aventuras propiamente dicho, narrado ya en época actual.

En el caso de esta obra, dicha parte histórica está narrada de una forma que ralentiza el ritmo fluido que debería tener una trama de estas características. Las descripciones y pensamientos del Faraón y su sacerdote nos sumergen inequívocamente en el día a día del Antiguo Egipto, pero se recrean demasiado, perdiendo fuerza con el paso de las sucesivas escenas.

En la trama propiamente dicha se nos cuenta también el papel que una increíble secta llamada orden de los Egregios tiene en toda esta historia. Las intrigas en el propio Vaticano nos recuerdan más a épocas pretéritas, con asesinatos en toda regla y a plena luz del día entre la curia romana, ordenados sin menor atisbo de duda por el nuevo Papa, sus acólitos o los supuestos espías infiltrados entre ellos. Debemos tomarnos todas las subtramas como obra de ficción que es, ya que en algunos casos las escenas resultan demasiado increíbles para el lector avezado.

Los diálogos entre los personajes principales parecen en ocasiones demasiado forzados, con excesivas acotaciones y explicaciones para con los lectores, que ya conocen a dichos protagonistas. El tempo de la historia va in crescendo hacia el final de la obra, aunque no acabemos de coger el ritmo en ningún momento debido a la superposición de frases relativas demasiado largas, abundando el uso y abuso de metáforas, sentencias comparativas o pleonasmos que obligan al lector a hacer un esfuerzo superior al habitual para avanzar en la trama.

Los personajes llegarán por fin a su destino, hallando su objetivo tras una sucesiva suerte de trampas escondidas durante más de mil años. Un final apropiado, conjuntando los dos hilos principales de la trama, no demasiado sorpresivo, pero eficaz al fin y al cabo.

En definitiva una novela entretenida, sin más artificios, destinada a un tipo de público acostumbrado a moldes ya conocidos.

Armando Rodera

2 comentaris:

Anònim ha dit...

MALA DE COJ.....

Anònim ha dit...

Increiblemente mala! .