diumenge, 4 d’octubre de 2009

'Firmin', Sam Savage

Firmin
Sam Savage
Editorial Booket / Labutxaca (cat.)
1ª edición en bolsillo, 2009
Género: Novela
222 páginas / 208 páginas (cat.)
ISBN: 978-84-322-5036-1
ISBN: 978-84-92549-91-7 (cat.)

Quería que mi crítica número 100 en esta nueva andadura literaria, que comenzamos hace apenas un año y unos meses, fuera algún libro especial. De alguno de mis escritores favoritos, todos tenemos una lista de ellos, algún nuevo libro que me apeteciera leer, o tal vez, alguno de los clásicos contemporáneos que tanto nos gusta recomendar. Pero al final, ni una cosa, ni otra. Mi decisión, no carente de lógica, ha sido retomar una deliciosa historia con animalito de protagonista. Sí, lo sé, es una rata peluda y asquerosa, pero cuando la conocemos no podemos más que sentir amor por ella.

Sam Savage ha visto, por un lado, cómo su segunda novela se editaba en España este mismo mes de septiembre y, por el otro, cómo su primera y exitosa novela, Firmin, aparecía en edición de bolsillo. Por estos motivos retomo este libro y me dispongo a intentar hacerle una reseña.

Como muy bien diría Elvis Presley, "más de un millón de personas no pueden estar equivocadas". Bueno, en realidad eran muchas más, pero para algo tan underground como es la literatura. Basada en parte en un hecho real, no la historia de la rata, lógicamente, si no los hechos que narra el libro, una pequeña librería de un barrio antiguo de Boston allá por los años 60, sita en un plaza donde el ayuntamiento tiene previsto una recalificación del terreno y un derribo progresivo de todas y cada una de las casas que la circundan. La presencia de la rata en el relato, aparte de dar un aire humano, imprime cierto grado de humor, en muchos casos irónico sobre la vida en general.

Escrito en primera persona, por parte de Firmin, y a modo de diario, llegamos a la conclusión de que Firmin es un hombre encerrado en un cuerpo de rata, que aunque no pueda hablar con los demás hombres, intenta por todos los medios posibles a su alcance hacerse entender. Impagable los momentos que intenta aprender el lenguaje de los sordomudos para poder mantener una conversación con Jerry Magoon, en parte su salvador, en parte su héroe.

La imaginación de Firmin es desbordante, no la del libro, sino la del propio ratón, que busca y encuentra en ella su imaginación, una válvula de escape para su triste vida. Unos hermanos que se meten con él, una madre alcohólica, y un padre perdido. Así pasa largos ratos leyendo en la librería y viendo películas en un cine cercano a ella.

Éste es un libro para aquellos que aman leer, ya sea por placer o por evasión, como el protagonista del libro, que devora, literalmente, todos y cada uno de los libros que caen en sus manos. A ratos patético, a ratos grosero, en ocasiones incómodo, pero siempre sutil, gracioso y real, sobre todo, real, Firmin nos hace quererle desde esa inicial y conmovedora frase con la que intenta definir su libro: "Éste es el relato más triste que nunca he oído”. Siéntese, relájese, lea y disfrute de una aventura sin igual.

Salva G.