diumenge, 25 d’octubre de 2009

Entrevista con Rosa Ribas

Rosa Ribas ha estado estos días en Barcelona presentando la segunda novela protagonizada por la inspectora Cornelia Weber-Tejedor, Con anuncio (Viceversa). En ella aparece una trama donde se entremezcla una campaña publicitaria para intentar que Frankfurt ofrezca una imagen de ciudad abierta, a la vez que Cornelia investiga un misterioso asesinato relacionado con este asunto. Ribas, aunque barcelonesa de nacimiento, reside en Frankfurt, donde se desarrollan los hechos que narra.

Xavier Borrell. Barcelona

¿Es real que en Frankfurt los habitantes debaten la posibilidad de ofrecer una imagen diferente en la que se vea que están dispuestos a abrirse al mundo?

En buena parte sí. Frankfurt es una ciudad que se caracteriza por la mezcla, en la que conviven personas de 175 países diferentes. Es también una ciudad pionera en la gestión de los flujos migratorios, que invierte mucho esfuerzo fomentar el diálogo entre culturas. Pero entre el ideal y la realidad existen siempre diferencias. Con todo, hay que decir que es una ciudad en la que predomina la tolerancia.

¿Hay entre el sector de la publicidad más presión de lo que suele ser habitual en otros oficios?

Es la impresión que me ha quedado, aunque comparto la impresión que tiene Cornelia Weber-Tejedor cuando empieza a conocer el mundo de las agencias: no entiendo por qué corren tanto.

En la novela hace diversas menciones a series policíacas de televisión. ¿Las sigue?

Sí, aunque soy muy selectiva. Soy de una generación que creció con la televisión, pero con pocos canales para elegir y que, por eso, comparte las series que vio en su infancia y juventud como referentes culturales.

¿Se siente como su protagonista atrapada entres dos mundos distintos: el español y el alemán?

Más que atrapada, yo diría que oscilando entre ambos.

¿Cómo se siente Cornelia trabajando en una comisaría?

En un ámbito todavía muy masculino como es el de la policía, sigue siendo difícil para las mujeres abrirse camino y llegar a puestos de cierto nivel, pero llegan. Y cada vez más.


¿Es más fácil escribir sobre un personaje que ya ha aparecido en alguna otra novela?

Sí, porque es trabajar con un personaje al que ya conoces bien. Sabes cómo piensa, cómo actúa en determinadas situaciones, conoces bien su entorno. La dificultad radica en que nunca debes olvidar que se trata del personaje tal como quedó al final de la novela anterior, no cómo era cuando empezaste a concebirlo. A lo largo de la serie, el personaje se transforma, también lo hacen los que lo rodean.

¿Qué es más difícil en Frankfurt, ser homosexual o extranjero?

No puedo dar una respuesta tajante, pero yo diría que es más difícil ser extranjero si se viene de una cultura que se percibe con suspicacia o con temor. Ahí intervienen factores como la religión o el racismo más o menos encubierto.

¿Cómo han recibido allí la novela?

Todavía no la he presentado en Frankfurt. Hay dos presentaciones programas en noviembre y espero que después me lleguen algunas reacciones de los lectores. La editorial Suhrkamp ya ha adquirido los derechos de la traducción al alemán. Actualmente Kirsten Brandt, la traductora, está trabajando en la novela y aparecerá en verano de 2010.

¿Dará continuidad al personaje de Cornelia Weber-Tejedor?

En cuanto termine la novela que tengo entre manos, empezaré con la tercera de la serie de Cornelia Weber-Tejedor. Tengo planeadas cinco novelas. Tal vez sean seis si se me ocurre una historia más que encaje en la serie y con la evolución del personaje, pero en principio serán cinco.