diumenge, 19 de juliol de 2009

'Ya sólo habla de amor', Ray Loriga

Ya sólo habla de amor
Ray Loriga
Editorial Alfaguara
Colección Alfaguara Hispánica
1ª edición: octubre de 2008
Género: Novela / Intimista
176 páginas
ISBN: 978-84-204-7438-0

Sebastián tiene cuarenta años, es traductor de Blake y está pasando un mal momento: no tiene ningún aliciente para vivir, pero tampoco tiene fuerzas para suicidarse. Una noche se dirige hacia una fiesta en la Embajada Suiza a la que no tiene ganas de asistir. Allí le espera Mónica, una mujer fantástica a la que desea amar. A pesar de poner empeño y ganas en sacar a flote esta nueva relación, el recuerdo de su ex mujer sigue demasiado presente en su vida. Pero una fémina como Mónica no puede permanecer sola mucho tiempo en una fiesta sin que alguien la saque a bailar. Y ahí aparece Christian, un apuesto suizo que pide permiso a Sebastián para bailar con esa estupenda mujer que, a pesar de ir acompañada, se siente más sola que ninguna.

Este joven despertará un profundo interés en Sebastián, ya que los ojos vivos del suizo, son los que le gustaría tener a él. Esa fiesta en la que se siente marciano, será el lugar idóneo para que el protagonista empiece a divagar sobre el sentimiento más universal del mundo: el amor.

El título que ha escogido Ray Loriga para su nueva novela es apropiado y sincero. Ya que, sin engaño alguno, nos desvela que se trata de una historia en la que se habla mucho, pero en la que apenas pasa nada. El hilo argumental es una especie de patchwork compuesto básicamente por recuerdos, reflexiones y sentimientos.

El protagonista también es un personaje estático: no sabe amar pero sin embargo anhela morir de amor. Su soledad forzada contrasta con el espacio donde se desarrolla toda la acción: en un lugar en el que todo el mundo baila e interactúa, él permanece quieto y se siente fuera de lugar.

El narrador omnisciente nos explica muchos detalles acerca de Sebastián, tantos que uno tiene la sensación de conocerle de toda la vida. Y ése es quizá, el mayor handicap de la obra. A pesar de que siempre resulta agradable sentir cercanos a los personajes y olvidarnos de que sólo viven en el papel, considero innecesario dedicar tres cuartas partes de la obra a detallar su personalidad cuando, ya en las primeras páginas, ha quedado claro su perfil. Esta reiteración sólo acrecienta el ritmo pausado y repetitivo de la obra, provocando una inevitable sensación de deja vu.

No se puede negar que Ray Loriga escribe bien: su prosa es interesante y sus metáforas casi siempre acertadas, sin embargo yo esperaba más de este libro. Es una obra bastante lenta y monótona. Vale que el título ya nos anuncia que sólo se va a hablar de amor, pero podría haberse hecho con más variedad.

Al menos el narrador nos ofrece una pizca de esperanza cuando dice que Sebastián "se sabe muerto ahora, pero no muerto para siempre". Lástima que el lector, que llega a conocer muy bien al personaje, se quede con las ganas de comprobar el cambio.

Patricia Tena